Casaio, paisaje lunar

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón O BARCO

OURENSE

ASCÓN

En directo | Viaje al corazón del sector La mayor parte de la pizarra que se comercializa en el mundo sale de Carballeda de Valdeorras. A cambio de una verdadera lluvia de euros, el impacto ambiental ha sido inmenso

14 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?a tradición histórica de la minería en Valdeorras es innegable, pero la revolución de la pizarra llegó en los años sesenta. El rápido incremento de las exportaciones que comenzó por aquel entonces convirtió a la zona en el área de mayor producción del material en el mundo. A cambio de una verdadera lluvia de dinero y gracias a una administración entonces muy permisiva, las montañas valdeorresas empezaron a barrenarse y los ríos que nacían de ellas a degradarse. En la actualidad un viaje al epicentro mundial de la producción de la pizarra es, para quien no conozca la zona, como un viaje a otro mundo, a un paisaje que en ocasiones parece lunar. Salimos de O Barco en dirección a Sobradelo por la carretera N-536, que discurre paralela al río Sil. Antes de llegar a Sobradelo (Carballeda de Valdeorras) ya se pueden ver varias naves de elaboración colocadas entre la vía y el cauce del Sil. Todas tienen al lado una escombrera donde se vierten los cortes de pizarra que no sirven. Los residuos y el polvo gris que producen llegan al pie mismo del río haciendo más turbias las aguas que lleva. Hasta en las cunetas Llegamos a Sobradelo y, en lugar de tomar camino a Casaio, seguimos unos kilómetros por la N-536 hasta A Medua, el World Trade Center de la pizarra, con las sedes de algunas de las compañías más importantes del sector. Desde allí comenzamos la subida al corazón de la zona productiva valdeorresa por una carretera secundaria y en las cunetas observamos pequeños montones de escombro siguiendo la línea de la carretera durante al menos un kilómetro. Así hasta llegar a Trigal, donde enlazamos con la OU-122, la vía que une Sobradelo y Casaio. Esta carretera, con carriles de adelantamiento incluidos es una autopista en comparación con la Nacional 536 que lleva a de Sobradelo O Barco, destacada toda ella como un punto negro de tráfico por los lectores de La Voz. A medida que seguimos subiendo y nos acercamos a Casaio, se va revelando un paisaje en el que las laderas han dejado de serlo, horadadas para la extracción de la pizarra y ocupadas por enormes escombreras que llegan hasta un arroyo teñido totalmente del gris de un polvo que ya lo cubre todo. Al pasar Casaio se entra en un laberinto de pistas de ese mismo polvo que suben y bajan las montañas. Tomamos una de ellas hasta llegar al mismo cauce del río. Cualquier forma de vida parece imposible en esas aguas, que discurren con dificultad entre los escombros de pizarra.