CONTRAPUNTO | O |
16 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.AHORA resulta que no puede ser. Los mismos técnicos de Patrimonio (o unos distintos pero adscritos al mismo organismo) que no hace muchos años permitieron la construcción de un adefesio en la plaza de San Martiño, al lado de la escalinata de la Catedral de Ourense, rubrican un informe en el que impiden trasladar el edificio que está del otro lado de las escaleras y que hasta la fecha se utilizaba como sede de la Policía Local. Seguro que la Administración tiene razones que la inteligencia natural del ciudadano del común no llega a entender para consumar tan raro dislate. Es como si hubiese un extraño meridiano de Grenwich (ahora que está tan de moda por la propuesta del BNG sobre la modificación de los usos horarios) que pasase por el centro de la escalinata y hacia un lado permitiese una aberración (en afirmación reiterada de tirios y troyanos) y hacia el otro prohibiese una bendición. Una bendición para la catedral, que descubriría su cara menos visible, y para la zona de ocio más importante de la capital. ¿Qué tiene de singularidad el edificio de la Policía Local para que no pueda ser trasladado de sitio? ¿Por qué los políticos del BNG y del PSOE, que lideraban las protestas contra la autorización dada por el PP al edificio de enfrente, se callan ahora y no denuncian las contradicciones de unos técnicos? ¿Por qué antes éstos eran tan dúctiles y ahora tan intransigentes? ¿Estamos ante un nuevo ejemplo de que una cosa es gobernar y otra hacer oposición? ¿Es una premonición de que cuando gobiernen en el Concello de Ourense (encuestas dixit ) PSOE-BNG llevarán una política contraria a la que predican? Hace años se anunció que la casa proyectada por Pons Sorolla a la vera de la catedral cambiaría de lugar. Nadie levantó la voz y todo el mundo aplaudió la idea. Cuando la Xunta prohibe la operación, los que antes jaleaban ahora enmudecen. ¿Por qué será?