Doblemente niños

JERÓNIMO MARTEL

OURENSE

TEMAS DEL PAÍS | O |

12 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

LA FUNDACIÓN Amigos de la Barrera acaba de lanzar una nueva iniciativa, titulada «Apadrina a un abuelo» -elegido en cualesquiera de las diversas residencias de la tercera edad de nuestra ciudad-; iniciativa dirigida, paradójicamente, a niños. Como dijo el comediógrafo griego clásico Aristófanes, «todo el mundo sabe que los viejos son doblemente niños». El poeta indio contemporáneo Rabindranaz Tagore dijo más aún, sin exclusión de nadie: «Somos niños perpetuos». Aunque, por cierto, nuestra poeta -o poetisa, si se prefiere- Rosalía de Castro, llega a decir, matizando la paradoja: «sin los ancianos, el mundo se hubiera parecido a una escuela de párvulos». En cualquier caso, la idea -que los niños apadrinen a los viejos- ensambla las dos edades más vulnerables del hombre. El escritor suizo Henri Frédéric Amiel decía: «saber envejecer es una obra maestra de la sabiduría., y una de las partes más difíciles del gran arte de vivir». Para lograrlo, hay que volverse otra vez niño. «No dejes de ser niño:/ ríete siempre», dijo el poeta español Miguel Hernández.