Análisis | Adiós a 12 años de mayorías El Partido Popular confirmó la tendencia a la baja de los últimos comicios y el BNG mostró su anquilosamiento social. A río revuelto, ganancia de la franquicia del PSOE
28 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?as derrotas no tienen matices, siempre son amargas. A Poly Nóvoa no le consuela que le hablen de la dulce derrota aunque a Álex Sánchez Vidal no le desagrada la amarga victoria. Quien tiene el gusto para exquesiteces es el alcaldable Paco Rodríguez que con su sabor salado se dispone a degustar una alcaldía que ocupará por su sentido de la oportunidad, por saber estar en el momento adecuado en el lugar propicio. ¿Por qué el PP perdió la mayoría absoluta? Por aburrimiento. Porque los votantes de menos de 30 años no conocieron otro gobierno. Porque Cabezas es mucho Cabezas. Porque Baltar, compartiendo cartel con Poly en la capital, es menos Baltar que en Nogueira. Porque el PP no centró su mensaje en su candidato y lo diversificó en varios. Porque uno de ellos, el presidente Baltar, es la reserva espiritual de la derecha gallega. Porque al PP empiezan a morírsele los votantes. Porque la tendencia a la baja desde las generales del 2004 (30.139 votos) y las autonómicas del 2005 (24.289 votos) se consolidó en las municipales (26.160 votos por 28.841 del 2003). Porque alimentaron a un Troitiño que caza menos votos entre los socialistas que un arponista ballenas en el río Miño. Porque no encontraron el método eficaz para persuadir a Valcárcel Baiget de que pusiera los pies en la tierra. Porque se improvisó una lista con candidatos que tenían tenían más relaciones familiares que contactos con la sociedad. Porque se prescindió de concejales populares y solventes y se mantuvo a impopulares e irresolutivos. Porque se presentaron proyectos de obras faraónicas en lugar de respuestas sencillas a los problemas sencillos. ¿Por qué bajó el BNG? Porque en veinte días de campaña no se borra la atonía de cuatro años. Porque el gobierno de la Xunta le quitó peso político al grupo municipal. Porque una militancia cerrada hace poco atractiva la opción a una sociedad abierta. Porque Quintana no es un supermán ni optaba a la alcaldía. Porque abandonaron a los jóvenes para intentar ganar el voto de unos ancianos que ya no están para mudanzas. Porque lo que hacía Fraga no lo pueden hacer los bloqueiros. Porque sus concejales (con honrosas excepciones) aparecen tan sólo en campaña. Porque el estilo de nuevos ricos de algunos nacionalistas ( audis A8 y chóferes las 24 horas) se parece demasiado al del PP. Porque a una sociedad que anhela cambio hay que conquistarla por la persuasión y no por el adoctrinamiento. ¿Por qué subió el PSOE? Por todo lo anterior. Porque lideraba una franquicia de más de cien años y porque tenía de candidato a una persona normal, con sus virtudes, que las tiene, y sus defectos, que no los niega.