La refriega cultural

Antonio Nespereira

OURENSE

El bipartito difunde mensajes antagónicos sobre el uso que se le quiere dar al recinto monumental de San Francisco

17 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El pleno que el Concello de Ourense celebró el día 7 de enero del año 2000, en el punto tres, acordó «la cesión en uso de terrenos y edificios situados en el conjunto del Cuartel de San Francisco al Ministerio de Educación y Cultura con destino a Biblioteca Pública del Estado y Archivo Histórico Provincial» por un plazo de 99 años. Unos tres años después las obras comenzaron, pero se paralizaron en mayo del 2006, según puso de manifiesto entonces del grupo de gobierno. Los seis millones de euros de los presupuestos del Estado quedaron aquel año sin invertir, al igual que los 3,5 millones consignados en el 2007. La empresa constructora acabó pleiteando con el Ministerio de Cultura y el recinto sigue abandonado, con riesgo evidente para el antiguo claustro franciscano. Hasta aquí los hechos que vienen a contextualizar la situación actual. Desde ahí, el proyecto parece estar en una fase de revisión que no tiene fin y en un contexto político municipal con mensajes divergentes según hable el PSOE o lo haga el BNG. Los socialistas dicen que las obras podrán retomarse en febrero y que el Ministerio de Cultura dejará su ejecución en manos de otra empresa. Añaden que su prioridad es que el propósito de construir el archivo y la biblioteca es prioritario. Y todo lo que dicen lo hacen con la autoridad que da tener el gobierno de Madrid y ostentar la alcaldía de Ourense. Los nacionalistas dicen que lo prioritario es garantizar el traspaso de todo el recinto a la Xunta, que el ministerio siga aportando el dinero, que pague los desperfectos en el antiguo recinto conventual y que se abra un debate para saber si se puede habilitar parte del espacio monumental como hotel de cinco estrellas. Y lo dicen con la autoridad de gobernar en la Xunta y por tener en el Concello de Ourense las competencias delegadas en materia de Cultura y Turismo. Que la interlocución entre el alcalde Francisco Rodríguez y el teniente de alcalde, Alexandre Sánchez Vidal también en este asunto brilla por su ausencia se visualizó ayer de nuevo tras la junta de portavoces. Mientras el regidor se aleja del proyecto hotelero de sus socios, éstos no están dispuestos a renunciar. Mientras el debate se sustancia en lo político, desde el punto de vista técnico, la ciudad sigue huérfana de una pedagogía sobre lo que supondría tener dos nuevos y modernos equipamientos. A salvo de algunas opiniones especializadas, la utilidad de un archivo histórico no está en el debate político, como tampoco lo está la importancia de una biblioteca de referencia. Por el momento, el archivo y la biblioteca sólo son armas políticas.