El vertido en el río Arenteiro sigue afectando a las truchas

C. Paradela

OURENSE

23 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Las pérdidas de la piscifactoría Carinsa, afectada por el vertido que sufrió el pasado miércoles el río Arenteiro a su paso por O Carballiño, siguieron aumentando en el día de ayer, según confirmó uno de su propietarios que vio con resignación como seguían muriendo los animales que recibieron el agua contaminada directamente del río en uno de los treinta estanques de las instalaciones.

«Seguen morrendo máis e aínda non sabemos que tipo de vertido ou que producto foi, a ver si ó analizar as troitas se pode ver e se identifica a causa da morte», reconocía a la espera de los resultados de la investigación abierta por Medio Ambiente, que desplazó de manera inmediata al lugar a sus técnicos para estudiar la zona. Confía en que dicho producto, que en principio no debe ser muy usual permita la localización del origen de la contaminación que tanto le ha perjudicado.

La parte más afectada del río Arenteiro por este vertido, que parece haber sido puntual, está en un tramo de aproximadamente un kilómetro, el que discurre entre la propia piscifactoría y los pilares del viaducto del AVE ya que en este recorrido se descubrieron el jueves varios ejemplares de truchas muertas. No se descarta que aparezcan más durante el fin de semana, ya que al empezar a descomponerse sus cuerpos es cuando empiezan a flotar en la superficie del agua.

La piscifactoría aún no ha cuantificado en kilos los daños recibidos pero puede rondar el 90% de las setenta toneladas que tenía en los treinta estanques de las instalaciones, lo que supone superar el millón de truchas muertas al afectar a su ph. Curiosamente los ejemplares más afectados fueron los grandes mientras que los alevines superaron mejor los efectos del agua contaminada, ya que su metabolismo es muy diferente al de los adultos.

El presidente de la Sociedad de Pesca Arenteiro, que hoy celebra desde las 20.00 horas su asamblea general en la Casa de Cultura, reconoce que al coto le afectó de manera insignificante y que en el canal de alevinaje de Toscaña no hubo problemas porque «se salvaron las truchas metiendo agua de un regato, no es la misma que la del río Arenteiro y de momento no tuvimos problemas», aclara Alfonso Carballeda.

El colectivo de pescadores de O Carballiño no descarta tomar medidas una vez que se aclaren las causas y la procedencia del vertido ya que el coto sí se vio afectado, aunque no en tanto grado como la piscifactoria Carinsa.