La elaboración de los presupuestos generales del Estado son analizados cada año desde una perspectiva local por los políticos ourensanos. El BNG tomó la delantera el jueves con una rueda de prensa de su senador Xosé Manuel Pérez Bouza y tanto PP como PSOE eligieron la jornada de ayer para valorar las inversiones previstas en la provincia. Lo hicieron en la misma mañana y con solo quince minutos de diferencia. Contraprogramaron así unas comparecencias que se convirtieron en una exhibición sin pudor de sus reproches mutuos.
Los primeros en intervenir -aunque últimos en convocar- fueron los representantes del PP. El diputado Celso Delgado apareció acompañado por los senadores Carmen Leyte y Amador Vázquez. A las 9.45 horas y vestidos con ropa formal, hablaron ante media docena de medios en la sede del PP de la calle Progreso. Delgado explicó que el horario de la convocatoria, poco habitual para las ruedas de prensa, había sido elegido para evitar la coincidencia con el pleno municipal del Concello de Ourense, aunque este mes la sesión se adelantó a última hora por motivos de agenda del alcalde y la estrategia del PP salió mal.
De una u otra forma, la convocatoria sí coincidía con la del PSOE. A las 10.00 horas en la sede del partido de la calle Ribeira de Canedo comparecieron Alberto Fidalgo, diputado, y Miguel Fidalgo, más elegante de lo habitual para estrenar su cargo como viceportavoz de la comisión de Fomento del Senado. La audiencia mediática de los socialistas fue similar a la de la convocatoria del PP, aunque el ex secretario general de las Xuventudes Socialistas y el secretario comarcal de Trives-Caldelas, ambos fijos en todas los actos del PSOE, contribuyeron a engordar el público de la conferencia.
Ya metidos en harina, unos y otros interpretaron los presupuestos sin perder de vista al contrario político en ningún momento. El PP se centró en criticar unas previsiones económicas que engañan a los ourensanos porque no se llegarán a ejecutar, según dijo Celso Delgado. El PSOE, por su parte, hizo un completo repaso comparativo de los últimos presupuestos del Partido Popular -«ridículos» para Ourense, dijeron- con los suyos.