Mañana será su gran noche, pero también la de los pequeños ourensanos, que pese al frío de ayer no dudaron en hacer cola para contarle a Santa Claus cuáles son los regalos que quieren esta Navidad.
Y si lo de los niños ayer tuvo mérito, también lo tuvo lo de los padres, que soportaron la larga cola de la Praza Maior, unos estoicamente y otros casi con la misma ilusión que sus hijos.
Los seguidores de Santa Claus aumentan año tras año, tal vez porque es el primero en dejar sus regalos en Navidad, pero muchos de los niños que ayer se atrevieron a confesarle a Papá Noel las travesuras del año, dentro de unos días harán lo propio con sus Majestades de Oriente.
Por lo pronto, ellos han sido de los últimos afortunados en poder hablar en vivo y en directo con Papá Noel y más de uno en este momento estará contando las horas que faltan para levantarse mañana y descubrir qué es lo que le ha dejado.
Papá Noel, por su parte, a estas horas termina de cargar el trineo. Cuando caiga a noche, empezará el reparto.