«El sector público tiene que dar más ejemplo»

OURENSE

La asociación Down trabaja para que sus usuarios puedan acceder al mercado laboral

11 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Hay gente para la que un puesto de trabajo no es solo una garantía de supervivencia, sino la materialización del principio de igualdad que, en teoría, nos ampara a todos. Es el caso de los usuarios de la asociación Down Ourense. Ellos forman parte de ese colectivo que lo tiene siempre mucho más difícil. Para ayudarlos, la entidad puso en marcha un programa de empleo con apoyo, del que Esther Rodríguez es una de las responsables.

-¿En qué consiste el programa?

-Lo que hacemos es facilitarles a los usuarios del programa un preparador laboral, que es quien entra en la empresa con el chico, y lo que hacemos son adaptaciones del puesto de trabajo. Si por ejemplo un chico entra como reponedor habrá funciones que le cueste trabajo llevar a cabo por sus características y habilidades. Lo que hacemos nosotros es suplir esas dificultades. Adaptamos el puesto de trabajo a los chicos y facilitamos su relación con el resto de compañeros para que cumplan los objetivos que pide el puesto de trabajo.

-¿El apoyo va acompañado de formación?

-Sí. Hay chicos que tienen buena base de formación y luego los formamos en cuestiones relacionadas con las habilidades sociolaborales. La idea es que ellos se formen como lo hace cualquiera. Nosotros los ayudamos para que alcancen la autonomía plena y la independencia.

-¿Cuántos chicos participan en este programa de Down Ourense?

-Son treinta usuarios en la asociación y de ellos trece están dentro del programa de empleo con apoyo. Todos, a excepción de uno de ellos, han tenido experiencias laborales, bien con contrato, bien a través de prácticas laborales o formación específica externa. Cinco han conseguido un puesto de trabajo el año pasado y a día de hoy son tres los que están trabajando.

-¿Cómo se porta el empresariado ourensano?

-Siempre nos han acogido muy bien. La primera respuesta es de sorpresa, porque nunca habían pensado en tener en plantilla a una persona con síndrome de Down. La desinformación hace que a veces nosotros mismos nos pongamos barreras mentales. Pero en el momento en el que se les explica el programa y los resultados algunos prueban la experiencia. El balance es positivo. Hay mucha implicación por parte del sector privado y ahora estamos buscando la del sector público.

-¿Se demora la administración en el cumplimiento de las normativas de inserción?

-Cuesta un poco más, aunque hay colaboraciones. Ahora mismo, por ejemplo, hay un chico trabajando en la Diputación. Pero faltan más entidades públicas que den ejemplo. Ellos, como soporte de la sociedad, y más en este momento de crisis, deberían dar más ejemplo a los demás.