Los concesionarios de automóviles se encuentran tan acuciados por la necesidad de incrementar sus ventas que cualquier estímulo que perciban, por pequeño que sea, se recibe con indisimulada satisfacción. La puesta en marcha de las ayudas directas a la compra de vehículos permite apreciar síntomas de interés en el comprador, aunque sean de momento débiles. A las medidas anunciadas la semana pasada por el Gobierno central se sumaron las que el lunes divulgó la Xunta en el mismo sentido. Entre ambas un comprador ourensano puede llegar a ahorrarse 3.000 euros sobre el precio que tenía un coche hace tan solo unas fechas.
Ayer la constante que se percibía en los concesionarios ourensanos era la de expectación y la esperanza, sin dejar de hacer mención a la improvisación o la falta de información. Los responsables de las marcas asumen que todavía no tienen todas las claves de las operaciones que se van a poner en marcha, pero las están realizando ya. Amando Iglesias, gerente de Cibrauto, empresa que representa en la capital a marcas como Alfa Romeo, Fiat o Kia confesaba que «aún hay muchas cosas que desconocemos, como por ejemplo la fórmula que se utilizará para la compra de un coche usado».
En su opinión, «la falta de información exacta sobre cómo se tramitan las operaciones nos va a obligar a que el papeleo lo hagamos nosotros y luego ya nos dirán cómo y a quién debemos reclamar el dinero». Esperaba ayer Iglesias que las marcas a las que representa pasasen las circulares correspondientes para concretar la forma de realizar la tramitación de las ayudas.
Afluencia de público
Pese a que la aplicación de las subvenciones es reciente, el gerente de Cibrauto sí notaba ayer cierto repunte en la cantidad de clientes que pasaban por el concesionario, aunque el incremento era «muy leve». Similares comentarios fueron pronunciados por colegas suyos de otras marcas. Gerardo Aragonés, del concesionario Renault matizó que «el lunes por la tarde fue un día raro, había más gente de la habitual, pero casi todo el mundo pedía información». En todo caso, de aquellos contactos el representante de la marca sí precisó que «ya se han apalabrado operaciones con cargo a las ayudas y esperamos hacer más porque los mensajes que se reciben para estimular las ventas son siempre buenos».
De todos modos, con respecto a la información que se ha venido dando estos días, Aragonés reconoció que muchos concesionarios se están enterando del proceso «por lo que va apareciendo en los medios de comunicación».
Por su parte, Juan José García, gerente de Mosa, que representa en Ourense a Peugeot, indicó que ya estaban recibiendo «información directa de la marca». En su caso señala además que la marca está asumiendo los 500 euros de diferencia «haga lo que haga la Xunta». También en su caso se percibe una mayor afluencia de eventuales compradores en relación a semanas anteriores. García aprecia «un incremento del interés y la curiosidad en los clientes, mientras que por nuestra parte lo que hacemos es ponerles al corriente de los procedimientos que se van a aplicar para obtener las ayudas».
Todos los concesionarios consultados coinciden en señalar que los últimos meses han sido especialmente duros por el acusado descenso de las operaciones, lo que ha puesto la rentabilidad de algunas empresas en serio peligro, aunque por el momento no han tenido que tomar medidas drásticas. Ahora confían que las medidas de la Xunta y el Gobierno central ayuden a impulsar un mercado profundamente retraído.