23 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Han comenzado las fiestas de Ourense. La capital aparca por una semana los cotidianos problemas, esa crisis que afecta más a las provincias que menos tienen, y se dedica a disfrutar del variado programa de esta edición. Es una buena catarsis aunque sea un paréntesis y aunque las barracas de la alameda hayan acudido con retraso a su cita.