Más del 80% de los concellos no controlan sus playas fluviales

OURENSE

26 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La Consellería de Sanidade controla este año las playas fluviales de tan solo diecisiete concellos de la provincia de Ourense -menos del 20%-, manteniéndose en los parámetros de participación municipal de veranos anteriores. Aunque las peticiones de análisis por parte de los ayuntamientos son muy escasas, todas las presentadas han recibido el plácet de la Xunta.

Tan solo el 17,4% de los ayuntamientos ourensanos solicitaron este año a la Consellería de Sanidade la supervisión de sus playas fluviales para determinar si son aptas para el baño humano y, por lo tanto, pueden recibir ese nombre con todas las garantías legales de salubridad.

Como es habitual, la inmensa mayoría de los 92 concellos de la provincia tampoco han solicitado este verano de la Consellería de Sanidade el control oficial de sus aguas de baño. La existencia en las playas fluviales de un cartel con el indicativo de control de calidad de las aguas por parte de la Xunta es la única garantía válida para los usuarios. De no estar visible un indicador de esas características, la salud de la zona de baño no dispone del visto bueno de las autoridades sanitarias.

Según el último listado de playas hecho público por los departamentos de salud pública, en Ourense cuentan con el calificativo de aguas aptas para el baño las correspondientes a diecinueve zonas fluviales de diecisiete municipios.

Concretamente, el relatorio de playas continentales incluye Valderías, en Avión; O Caneiro, en Baltar; Encoro das Conchas-Portoquintela (Bande); Doade y Magros, en Beariz; Nocedo, en Os Blancos; Caldelas (Castro Caldelas); Encoro de Cardiego y área recreativa Rabal, en Chandrexa de Queixa; As Perdices (Entrimo); A Ribeira, en A Gudiña; Regueiro Seco, en Laza; O Corgo-A Rola (Muíños); A Antena, en Ourense capital; Ponte Rota, en Porqueira; Os Franceses (A Veiga); la playa urbana de Verín; Arzoa (Vilardevós) y O Marcolongo, en Vilariño de Conso.

En todos estos casos el análisis previo y los tres primeros controles realizados confirman que el agua es adecuada para el baño, con diferentes niveles de calidad. Solo en la playa de Nocedo (Os Blancos) uno de los controles la declaró no apta, siendo superadas las deficiencias en el siguiente análisis. Las playas que no aparecen en el listado carecen de control de las aguas.