Chete Lera y Ángel de la Cruz mitigan ante un plato de pulpo las prisas de un exitoso largometraje
OURENSE
Ángel De la Cruz tuvo claro para el reparto de su primer largometraje con actores de carne y hueso que no podía perder la ocasión de fichar a Chete Lera como merecido protagonista. El eterno secundario gallego es una cara asidua en el cine español y de eso dan fe algunos de los directores del celuloide patrio, desde el oscarizado Amenábar, que lo incluyó en «Abre los ojos», al reivindicativo León de Aranoa, sin olvidar a los Urbizu, Médem, Armendáriz, Uribe, Bollaín y un largo etcétera. Aún así, si el trabajo ennoblece, director y actor también han compartido además de una intensa promoción de su premiada película, sobre todo en los VII Mestre Mateo, con otros momentos de descanso y los de O Carballiño debían ser, por fuerza, ante un buen plato de madera colmado del tradicional pulpo á feira. Chete no lo habían tomado nunca en la villa aunque su director sí, y ambos se preguntaban el secreto del referente gastronómico carballiñés, si el agua, las buenas artes de las pulpeiras de Arcos o, con ironía, de la proximidad al mar. Sea como fuere es de agradecer la elección de dos grandes delcine gallego que hoy tendrán protagonismo especial en las Xociviga.