«El Festival de Cine necesita un equipo de gestión estable»

OURENSE

Reivindica un evento que sea escaparate de la industria audiovisual gallega

04 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Exhala pasión cinematográfica por cada uno de sus poros. Pasión que intenta poner al servicio de un pequeño velero que es como le gusta definir al Festival de Cine de Ourense del que, dice, es tan complejo como la tripulación de la película Y la nave va, de Fellini. Una complejidad que, insiste, sólo se puede superar «si todos soplamos y remamos en la misma dirección». -¿Cómo fue la travesía desde el 2007 hasta hoy? ¿Se cumplieron las expectativas? -A mí me proponen en el mes de octubre hacer el festival en noviembre y el equipo anterior había dimitido en mayo. Me encontré que no había nada y había que construir un equipo. Se ha conseguido un poco de personal, el mínimo, puesto que los presupuestos eran los mismos. Después se aumentó algo, pero para incrementar los premios. -¿No cree que el festival necesita un equipo fijo al margen de quien gobierne? -Absolutamente. Eso es lo normal. La dirección intelectual, ideológica o de contenido la da un director pero hace falta tener un equipo. Lo terrible del festival es que no ha habido un equipo de gestión estable. -¿Le explica esto a sus patronos? ¿Le escuchan? -Ellos me escuchan. Pero esto no depende de la concellería de Cultura ni del ayuntamiento. Una ciudad hace bastante poniendo el dinero semilla. Tanto Concello como Diputación ponen dinero para con él llegar a instancias superiores, Xunta, Gobierno central y Europa. -¿O tiene apoyo o se va? -¡Claro! Si no puedo hacer un festival yo no debo continuar. Yo estoy para hacer un festival en un plazo de tres o cuatro años, que es un plan inicial... ¿Sabemos lo que es un festival? Si aquí le llamamos festival a una cosa que pone películas, igual que una fiesta de aldea (que es muy respetable y a mi me gusta hacerlas), tiene un sentido distinto. Hacer un festival, para lo que se me ha contratado, quiere decir que yo puedo decir cuales son los requisitos y esos son los que yo estoy obligado a cumplir. -«Estoy aquí para hacer un festival, no una fiesta de aldea». ¿No cree que su frase suena peyorativa? -Las interpretaciones son cuestiones aleatorias. Yo tengo un contrato para hacer un festival. Si yo no pudiera invitar a personas de fuera, a programadores, si no podemos asistir a Locarno, a San Sebastián... ¡esto no es un festival! Yo fiestas de aldea las hago en mi pueblo pero a mi me han contratado para hacer un festival de cine. -Usted que es un teórico... -(Corta) Yo no soy ningún teórico. Soy un hombre práctico porque yo hago cine y me mojo. Y no soy teórico ni ideólogo. Estoy explicando la ley que existe sobre el audivisual y que no todo el mundo la sabe. Muchos la ignoran y estoy queriendo que en Ourense la conozcan. -Lo de la caída de espectadores en el cine, ¿cómo lo ve? -Es un fenómeno general. En todo el mundo ha caído la asistencia a los cines porque ya no se están utilizando. Todo está en otros medios y ese es un fenómeno que va a ir a más porque las nuevas generaciones utilizan esos medios. -¿Influirá en el futuro del festival de Ourense? -No, porque tenemos que ir navegando por las nuevas aguas. Lo importante son las producciones, el hecho fundamental es la producción audiovisual y, a continuación, que tenga exhibición. Por eso el festival es una herramienta importante para estar preparados ante lo que se está avecinando en este sector. -La realidad de que en el 2008 tan sólo 126.646 ourensanos fueron al cine, ¿no le hace replantear el festival? -Está mezclando dos ideas distintas. Si se piensa en un festival hecho tan sólo para el público, no estamos hablando de un festival y sí de una muestra. Un festival es aquello que se hace para el desarrollo de la industria y que se muestra al público. Son dos cosas complementarias.