Era la primera reunión del Consello da Xunta en Ourense y la cita creó una gran expectación a las puertas del edificio administrativo que el gobierno autonómico tiene en la avenida de la Habana, la Casa de Chocolate. El delegado territorial en Ourense, Rogelio Martínez, hizo de anfitrión y recibió uno a uno a los conselleiros que fueron llegando hasta allí.
No estaba solo, no obstante, en esta tarea ya que los máximos responsables de la Diputación y del Concello de Ourense tampoco quisieron perderse la oportunidad de asistir. José Luis Baltar y Francisco Rodríguez charlaron amigablemente mientras esperaban la llegada de Núñez Feijoo. Puede que hablaran sobre el punto de inflexión que se presenta en sus carreras políticas con el primero pensando en su retirada como presidente del PP ourensano y el segundo, postulándose como secretario provincial del PSOE. Los concejales del PP en la capital Enrique Nóvoa y Mario Guede completaban el plantel que esperaba en la avenida de la Habana.
Cuando el presidente autonómico y todos los conselleiros estaban ya dentro -faltaron la de Facenda, Marta Fernández Currás, y de Sanidade, Pilar Farjas- comenzó una reunión que se desarrolló durante más de dos horas en la segunda planta de la Casa de Chocolate, lo que retrasó la rueda de prensa posterior a la reunión. «Desculpen o retraso pero había moitos temas de Ourense que tratar», dijo Feijoo a las decenas de periodistas, llegados de toda Galicia, que le esperaban en una sala de la quinta planta.
Núñez Feijoo explicó los acuerdos adoptados en el Concello da Xunta durante 32 minutos y después atendió las preguntas de los medios completando una intervención de 48 minutos. Toda su comparecencia fue seguida en primera línea por Rogelio Martínez, situado unos metros por detrás del presidente.