Una función más consultiva que ejecutiva

Antonio Nespereira

OURENSE

26 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El proceso de fusión de las cajas de ahorro gallegas ha puesto en evidencia, entre otras cuestiones, la falta de comunicación que existe entre los integrantes del consejo de administración de Caixanova y las instituciones ourensanas a las que representan. Bien por incumplimiento, bien por desidia de ambas partes, el hecho ha puesto en evidencia que el consejo es un coto cerrado y sus decisiones se quedan puertas adentro, aun cuando los organismos que les han designado estén fuera.

Nada saben los consejeros de la posición que tienen las administraciones que les nombran sobre la fusión de las cajas y nada han preguntado.

El consejo de Caixanova tiene delegadas funciones vitales en la gestión de la entidad crediticia, entre otras, perfilar la estrategia, aprobar las cuentas o incluso nombrar o cesar al director general.

Este órgano directivo de la entidad está compuesto por 19 personas. Cuatro representan a las corporaciones municipales, siete a los impositores, tres a las entidades fundadoras, uno a los empleados y cuatro más a las entidades no fundadoras. De esas 19 personas, cuatro son ourensanas: Federico Martinón (vicepresidente tercero) ostenta la delegación de la Diputación, Manuel Jaime Martínez Rapela (vocal) la del Concello de Ourense, Delfín Ferreiro (vocal) la de la Cámara de Comercio y Camilo López (vocal) a los impositores.

Los cuatro participan en las reuniones del consejo que se suelen convocar a razón de una al mes, por las que cobran no menos de 22.000 euros al año. De los cuatro consejeros actuales, el que acumula más tiempo en el cargo es el médico Federico Martinón, que ocupa actualmente la vicepresidencia tercera de la entidad que preside Julio Fernández Gayoso, pero que llegó a ser vicepresidente segundo.

Su acceso a este órgano directivo se produjo ya hace algunos años, de hecho ya figuraba en órganos de representación de la antigua Caixa Ourense, absorbida por Caixavigo. Los otros tres consejeros se han ido incorporando en sucesivos momentos y, en el caso de Manuel Jaime Martínez Rapela, su nombramiento se produjo cuando Manuel Cabezas era alcalde de la capital, pero la representación del Concello de Ourense le fue prorrogada por el actual gobierno bipartito.

Fuentes de la caja reconocen que el papel real de los consejeros es muy limitado dado el poder de control y persuasión que tiene el presidente de la entidad, Julio Fernández Gayoso. De esta forma, las mismas fuentes reconocen que los asuntos no suscitan debate alguno y, a efectos prácticos, el consejo es consultivo más que ejecutivo.