El de ayer era el primer acto público de Juan Manuel Jiménez Morán como candidato a la presidencia del PP ourensano y la expectación era máxima. El alcalde de Verín llenó el Ateneo con más de 300 personas que asistieron a escuchar sus propuestas. Un partido con menos burocracia interna, más cercano al militante, leal a Santiago y sin «absolutismos» ni «exclusiones», es el resumen de su intervención.
Precisamente, Jiménez Morán hizo referencia a la necesidad de recuperar para el partido a aquellos que fueron separados por discrepar con su dirección provincial. «Quero un partido onde a discrepancia non converta a ninguén en inimigo e supoña a exclusión do partido. Non quero ninguén do PP fora do PP», dijo el candidato.
Este mensaje podría dirigirse a algunos de los presentes entre el público, como el ex conselleiro Tomás Pérez Vidal o las ex diputadas Inmaculada Rodríguez y Amparo González. Al alcalde de Verín le arropaban, además, y entre otros, el congresista en Madrid Celso Delgado y los actuales diputados autonómicos Antonio Rodríguez Miranda -portavoz del PP de Galicia-, Cristina Romero y Enrique Nóvoa, también portavoz municipal del PP en el Concello de Ourense y encargado de presentar el acto de ayer.
Programa, el del PP
Jiménez Morán destacó al inicio de su intervención que todos los asistentes a la reunión estaban allí «de forma voluntaria e sen presión algunha». Ante ellos expuso las líneas maestras de sus propuestas que pasan por eliminar órganos innecesarios para agilizar el trabajo del partido. Además prometió «devolver a soberanía e a decisión as bases do partido». «Teño unha cousa moi clara, -continuó- que nunca vou a confundir o liderado, que implica dirección, coordinación e representación con absolutismo, que dexenera as máis das veces noutras cousas peores».
El candidato verinés explicó que no aceptó la propuesta de un debate con Baltar Blanco porque no tiene un programa personal. «O meu programa é o do PP para esta provincia, un programa que foi amplamente referendado e validado pola sociedade ourensá», dijo. En esta línea de lealtad a Santiago, Jiménez prometió «un partido democrático e plural en sintonía cos novos tempos e coas novas formas que imperan na nova Xunta liderada por Alberto Núñez Feijoo [...] Quero un partido igual a ese para Ourense».
El aspirante a la presidencia del PP ourensano lamentó los enfrentamientos originados en esta campaña y lamentó la imagen que se está dando del partido. No obstante, no pudo evitar contestar a las acusaciones de traidor lanzadas por José Luis Baltar, padre de su oponente: «Eu nunca me encerrei nun piso para condicionar un goberno, sempre fun leal o presidente e o PP pero iso non quere dicir que teña que selo a toda a súa descendencia».