Las máquinas ya están en las calles Progreso y Ervedelo. Después de tres días de preparativos con la señalización y la instalación de las medidas de seguridad, los vecinos de dos de las principales arterias de la ciudad se encontraron ayer con un paisaje que les acompañará durante los próximos meses. El objetivo del despliegue de máquinas y operarios es reformar un tramo de ambos viales.
En el caso de la calle Progreso, la intervención supondrá la ampliación de las aceras y la pérdida de uno de los cuatro carriles de circulación, en el tramo que va desde la intersección con Ervedelo hasta Parada Justel (zona de la sede de Correos). El que se sacrificará es uno de los dos que existían en dirección salida de la ciudad.
«Cando rematen as obras haberá un carril de saída e dous de entrada a cidade. O carril que se eliminará era máis ben teórico, xa que sempre estaba entorpecido por coches estacionados», justificó ayer el delegado de la Xunta en Ourense, Rogelio Martínez.
A mayores de la ampliación de la acera se procederá a la renovación de servicios (abastecimiento y saneamiento) y se adecentará la calzada. El tiempo previsto para la actuación en la calle Progreso es de medio años y la inversión ascenderá a 490.000 euros.
En el caso de la calle Ervedelo, la obra llegará hasta la confluencia con la avenida de Portugal. También se perderá uno de los dos carriles que existen en la actualidad, en el tramo entre Progreso y doctor Fleming. La intervención tendría que estar finalizada en cuatro meses y su coste es de 448.000 euros.
Paciencia
Ante el inicio efectivo de las obras, el delegado territorial de la Xunta, Rogelio Martínez, quiso visitar sobre el terreno los dos viales. A pie de obra, el político popular indicó: «Pedímoslle aos cidadáns que teñan un pouco de paciencia e trataremos de interromper o menos posible». También se comprometió acelerar los trabajos para tratar de reducir los plazos previstos.