El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, visitó ayer Xantar. Y lo hizo para comer. En principio únicamente en el restaurante del centro de hostelería de Vilamarín, encargado de ofrecer este año el denominado menú xacobeo. Porque si un presidente visita una feria gastronómica no podrá evitar que cada uno de los participantes quiera ofrecerle lo mejor y en cantidad. Y así fue.
Alberto Núñez Feijoo acompañado, entre otros, del conselleiro de Educación, Jesús Vázquez; el delegado Territorial de la Xunta, Rogelio Martínez; y del presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar, iniciaron una andadura por cada uno de los puestos de alimentación y no hubo espacio en el que tanto el presidente como su cohorte no tuviera o que picar parte de los productos típicos o que beber una copa de vino. Incluso hubo buenos sustos en la cata de carne con salsa picante de Canarias que enrojeció a más de uno, incrédulo ante tal sensación. Así que la media hora que transcurrió desde la llegada de Alberto Núñez Feijoo al recinto y la comida oficial fue sin lugar a dudas la más frenética degustación de productos, digna de competir en los Guinness.