07 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
No se trata de mirarse el ombligo. Teniendo en cuenta la situación de las empresas ourensanas sorprende que una de Murcia dirija y ejecute parte de la obra del campo de la feria. Y no vale que se la hayan adjudicado a una de Ourense. Desde una institución pública como el Concello tendrían que controlar que el valor añadido no se fuese, vía subcontratas, a 922 kilómetros.