La asociación Airiños da Terra, que preside Gemma Pérez, acaba de presentar las conclusiones de dos proyectos sobre la actitud de los consumidores verinenses, elaborados en colaboración del Instituto Galego de Consumo y en los que han trabajado durante varios meses.
-¿Qué analizaron?
-Con el primero queríamos conocer la percepción que tenían las personas mayores sobre las ventas a distancia. Mientras que el segundo se centraba en los alimentos funcionales, muy de moda últimamente, y que buscan mejorar nuestra calidad de vida.
-¿Cómo se hizo el estudio?
-Mediante la realización de encuestas. En el de los alimentos funcionales se realizaron un total de 1.014, principalmente a mujeres, con edades comprendidas entre los 50 y 65 años. Y en el de las ventas a distancia fueron 500, y la mayoría de las encuestadas también eran mujeres, procedentes de las zonas rurales, sin estudios y con más de 60 años.
-¿Qué porcentaje de encuestados reconoció haber realizado compras a distancia?
-El 72%. Esta cifra recoge tanto las compras a distancia, en las que la información procede de los medios de comunicación, como las efectuadas fuera del establecimiento comercial, impulsadas fundamentalmente por invitaciones.
-¿Saben lo qué compran?
-La mayoría no. En numerosas ocasiones, la realización de un viaje o pasar un rato agradable constituyen un motivo suficiente para acudir a éste tipo de reuniones de venta, en las que el 71% de los que asisten adquieren un producto, pero solo la mitad está satisfecho con la compra realizada.
-¿Y reclaman?
-Una gran parte desconoce cómo revocar el contrato y los plazos para hacerlo, pero de los que reclaman, que son una décima parte, solo el 32% consiguen esta rescisión.
-Respecto al segundo estudio, ¿existe un desconocimiento respecto a este tipo de alimentos?
-En un principio sí, pero tras una mínima información todos los participantes pudieron identificarlos. Además, la mitad reconoció que los adquiría, no solo de un tipo ni de marcas blancas, y que eran consumidos por todos los miembros de la familia. Los motivos argumentados para su adquisición es la creencia de que son beneficiosos para la salud y previenen algunas enfermedades, pero solo el 27% se lo preguntó a su médico. Aunque en este estudio, la influencia de la publicidad también juega un papel relevante, ya que el 63% reconoce consumirlos por este motivo, a pesar de que el 69% cree que su precio es elevado.
-¿Qué conclusiones obtuvieron de ambos estudios?
-La existencia de una desinformación en ambos aspectos, tanto en venta a distancia o fuera de establecimientos comerciales, como de las propiedades de los alimentos funcionales. Por este motivo, desde nuestra asociación recomendamos que se fijen bien en todo lo que leen y firmen, porque en muchos casos ya no hay vuelta atrás.