COB y Breogán no tienen nada en común. Dos estilos de juego distintos y dos plantillas con una configuración opuesta de plantilla. Mientras en el COB se apuesta por un juego controlado a pocas posesiones, minimizando los errores y con gran dependencia del porcentaje de tiro exterior, en Breogán, Miguel Méndez hace una clara apuesta por la libertad en ataque, rápidas transiciones dejando todo a la calidad individual y con gran aportación de sus jugadores interiores.
Bases: Boyd, Gonzalo Sánchez y Matías Nocedal tendrán delante a dos base de gran experiencia en la categoría y que además de dirección pueden aportar anotación y dominio del control del juego. Nacho Ordín y Jordi Valmajó son la brújula del Breogán.
Exteriores: Arco, Ogirri, Sony y Vila se enfrentan al reto de superar a jugadores más físicos que ellos. Corbacho es el único que destaca por su acierto en el 6,75 y es más previsible. Xavier destaca por su capacidad anotadora y su rapidez y Betinho Gomes será el gran quebradero de cabeza al ser un tres difícil de frenar en la anotación y en su capacidad de sumar para el equipo.
Interiores: Sin Koffi, Lucho Fernández tendrá que echar una mano a Howell, Coego y Loughton para compensar un aspecto del juego vital, los rebotes. Coleman y Adrien aportan casi siempre dobles dígitos en puntos y rebotes. Su capacidad física le da mucho al juego de Breogán. Bajar sus números y conseguir que el control del rebote se iguale serán claves. Balmón y Román pueden ser importantes por su calidad, aunque no están finos esta temporada.