Catacumbas comerciales

Gonzalo Pérez Jácome

OURENSE

10 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Así de entrada no quiero presumir, pero yo creo que tengo dos talentos al máximo nivel mundial. El primero es el de ser rechazado al instante por las mujeres que me gustan, debe ser algo innato, ni siquiera tengo que entrenarlo. Mi segunda cualidad es la de ser alérgico a los burócratas: puedo detectarlos en cien metros a la redonda, por eso cuando la concejala de Comercio explicó sus propuestas de viabilidad para las galerías comerciales de Ourense, me salió un sarpullido. Crear un modelo de negocio es difícil, pero para el Concello es tan simple como contratar a una consultora que, cual Maestro Ciruela que no sabía leer y montó escuela, ¡eureka! aparecen con una solución que a empresarios de todo el mundo se les había pasado por alto: reconversión de las galerías en galerías temáticas (y hasta nos dicen el tipo de tienda para cada lugar). Algo no encaja. Si realmente esto supone una buena línea de negocio, animo a políticos y empresarios afines, a que legítimamente peguen un pelotazo en todas las galerías de Ourense, anticipándose y comprando los actuales locales vacíos. Pero no caerá esa breva, no, los pelotazos los reservan para parques eólicos o terrenos a recalificar (y para esto no recurren a consultoras).

Hay dos tipos de galerías comerciales, las que más o menos van tirando porque la gente las usa como enlace entre dos calles (principalmente las de Viacambre y Proyflem), y las otras, cuyo formato hace tiempo que ha dejado de funcionar en España. No en vano si ya hoy pocas tiendas son viables a pie de calle, cuánto menos las escondidas.

Hace cinco años contacté con la multinacional H&M, que finalmente rechazó alquilar locales en Galerías Centrales porque querían más metros de fachada. La solución a cada galería, si la hay, vendrá de empresarios, no de burócratas, que como metan mano acabarán transformándolas en catacumbas comerciales. Y al final de este tinglado ¿saben quién quitará tajada de esta iniciativa del Concello? ¡Exacto! La empresa que hizo la consultoría. gonzalojacome@auria.es