Llegó la hora

Luís Gulín

OURENSE

21 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Después de casi 120 años de servicio llegó la hora de cerrar para la relojería Chao de Ribadavia. Creada en 1893 por los hermanos Abelardo y Luis Chao Sobrino tuvo su primer taller en el edificio ubicado frente a las oficinas de la Mostra Internacional de Teatro de Ribadavia en la calle García Penedo. Después pasó por la rúa Yáñez donde hoy está la oficina de protección del consumidor. Hasta 1928 atendió a sus clientes en la calle Salgado Moscoso en unos bajos que albergó la primera oficina del Banco Pastor en Ribadavia y que actualmente acoge una tienda mixta de regalos, decoración y objetos de cuartos de baño. Abelardo Chao encontró en el año 1928, con la construcción del edificio de la Banca Nogueira, la ubicación definitiva en Progreso. Continuó su hijo, Telmo Chao Domínguez, la saga de buenos relojeros hasta 1975, año en el que nieto de Abelardo e hijo de Telmo, José Luis Chao, tomó las riendas del establecimiento, transformándolo durante muchos años en un lugar de encuentro de la Agrupación Teatral Abrente, del Centro de Estudios Medievales y del Club UNESCO del Ribeiro. Llegó para José Luis y Maruja la hora de bajar las persianas por última vez con la esperanza que ese rincón de la calle Progreso continúe siendo en el futuro un lugar de encuentro cultural.