Con en el entrenador en casa

Jacobo Rodríguez OURENSE/LA VOZ.

OURENSE

Celia García, hija del entrenador del COB, es una joven promesa del baloncesto español que jugará con el equipo cadete de Carmelitas en la inminente temporada

05 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Ourense podrá disfrutar durante la próxima temporada de una joven promesa del baloncesto femenino español. Celia García Paunero (Valladolid, 1995), castellana de nacimiento, pero gallega de adopción tras su amplia estadía en la ciudad de Lugo, jugará en el equipo de Carmelitas de categoría cadete. Celia comenzará su tercera incursión en tierras gallegas, coincidiendo con la tercera de su padre, el técnico cobista Paco García, tras las dos etapas anteriores en la ciudad de las murallas.

La joven alero tuvo desde siempre una tremenda ilusión por jugar al baloncesto, quizás inculcada por lo que vivió en su casa, al contar con un técnico que se entrega a esa especialidad durante las veinticuatro horas del día. Desde pequeña practicó el deporte de la canasta y, tras su etapa en Lugo, no duda en asegurar que se considera una gallega más. Desde que empezó a jugar fue convocada por las diversas selecciones autonómicas de Castilla-León y Galicia en su trayectoria por las diferentes categorías.

Recientemente ha estado concentrada tres días en Allariz en una convocatoria con la selección gallega cadete que entrena Jose Ángel Rivera. Su entrenador la define a la perfección: «Es una niña que destaca por su presencia física y con un gran camino por delante. Su futuro es muy prometedor, sobre todo en la posición de tres, en la que está trabajando ahora en facetas como el manejo de los pies y el tiro, donde quizás deba perfeccionarse con el paso del tiempo. Lo mejor que tiene es su predisposición para el trabajo y que nunca se esconde sobre todo en el contacto físico».

Ponce de León en Valladolid, Maristas de Lugo y ahora Carmelitas, son los equipos que han disfrutado de su juego, algo que también hace la propia Celia cada vez que sale a jugar un partido: «En lo único que pienso es en pasármelo bien y aprender día a día».

Quizás inculcada por la mentalidad de su padre, Celia no escatima tiempo de entrenamiento y tiene claro que «lo que quiero es mejorar y pienso que para jugar de tres, debo hacerlo en aspectos como el tiro». No se marca límites ni objetivos a largo plazo, aunque tampoco renuncia a un sueño como «llegar a la máxima categoría e incluso a la Selección Española».

Humildad, trabajo y pasión por el baloncesto se unen en una de las jugadoras de las que ya se habla en el espectro nacional como promesa del baloncesto femenino, con un largo recorrido por delante, amplísimo margen de mejora y que cuenta con la ventaja, si puede considerarse tal, de tener al profesor en su propia casa, su padre, Paco García.

Valoración prudente

El técnico cobista, como sucede con otros casos como el de Ángel Navarro y su hija Rebeca, ve los toros desde la barrera, sin querer inmiscuirse en el trabajo que realizan con ella, aunque no puede ocultar el orgullo de que su hija dé que hablar en lo positivo.

Este año, como mínimo y de ir todo normal una temporada más, el tiempo que tiene de contrato, Paco García con el COB, los ourensanos podrán disfrutar de su juego simplemente acercándose al pabellón Vedruna de Carmelitas. La saga García apunta a tener descendencia en el mundo del baloncesto para largo tiempo, con un claro vínculo en clave ourensana.