De tan a gusto que se encontró, al Deportivo se le hizo corto el segundo tiempo contra el Getafe. Le faltó dar un pasito atrás para congelar la remontada, pero generó más ocasiones de gol que en los 225 minutos anteriores de Liga. Una combinación entre la solidez exhibida en Sevilla y la exuberancia ofensiva del pasado lunes es lo que busca Lotina. Sería el justo medio. Ese que quiere alcanzar en El Madrigal, un escenario europeo para reafirmar su nuevo estilo.
Dado que el equipo cerrará el domingo la semana tras haber afrontado tres partidos en siete días, habrá rotaciones. «Hay gente bastante cansada, como es lógico, dado que jugamos el lunes. Vamos a hacer cambios, no sé cuantos, quiero hablar con algunos jugadores, pero hay gente está pidiendo un poco de descanso y les daremos oxígeno», expuso de entrada Lotina. Después el técnico acabó revelando que «lo lógico es que haya algún cambio en todas las líneas, salvo en la portería».
Rotaciones
Los guantes los llevará Manu. En defensa, el único cambio «lógico» sería el de Manuel Pablo por Laure, pues el central alternativo a Colotto y Lopo es en esta ocasión Zé Castro, convocado por primera vez, y en el lateral izquierdo está solo Claudio Morel, pues el noruego Rindaroy se volvió a caer de la lista.
Los dos pivotes, Rubén Pérez y Antonio Tomás, realizaron un gran desgaste el lunes. Entrará Juan Rodríguez por Tomás y quizá lo haga también Juca por Rubén Pérez.
Cambios obligados hay en la línea de tres colocada por delante de los mediocentros. Desmarets jugará en lugar del lesionado Urreta y Lassad entrará por Míchel, también baja; en la izquierda, el de siempre, Guardado. Y arriba, una nueva oportunidad para Adrián.
Recurso a un canterano
En el banquillo aguardarán su ocasión Saúl y Dioni. El primero regresa a una lista después de dos ausencias. El canterano ha sido citado por primera vez para un partido oficial debido a la lesión de Riki. Lotina ya contó con él en la pretemporada, y el malagueño respondió: un gol suyo dio al Deportivo la primera victoria del verano (0-1), ante el Cardiff City, de la Segunda División inglesa.
Son las lesiones, esas que mutilaron al equipo en las últimas dos temporadas, las que vuelven a abrir las puertas a los canteranos. Ha vuelto la plaga. Y bien temprano. El lunes dejó tres lesionados. Uno, Pablo Álvarez, en el entrenamiento matinal. Y tres en Riazor: Míchel, cuya dolencia ya venía de atrás, Urreta y Riki. Se unen a Juan Domínguez, que cayó en pretemporada, y Aranzubia, que aún no ha recuperado sensaciones tras la lesión de hombro que arrastra desde la pasada campaña. A Lotina le preguntaron por la nueva epidemia de bajas, pero fue conciliador: «Lo de Míchel viene de atrás, lo de Riki no parece grave... Y la verdad es que esta temporada estamos mucho más protegidos», contestó aludiendo a los refuerzos veraniegos.
El Villarreal no es el mismo que recibió al Dépor la temporada pasada. Entonces estaba tocado y el conjunto coruñés ejerció un papel vitamínico para los levantinos, que ganaron 1-0. El tanto lo anotó Llorente, que ya no está. El dúo atacante lo forman ahora Nilmar, que lleva tres tantos, y Rossi, que suma dos. Esos cinco tantos contrastan con el balance de los delanteros deportivistas, que no se han estrenado. El Villarreal comenzó la Liga con derrota en Anoeta (1-0), que después enmendó ganando al Espanyol (4-0) y al Levante (1-2). Entremedias, cayó con el equipo B ante el Dinamo de Zagreb en la Liga Europa (2-0).