Ahí van. Ahí vienen. El Estado ya tiene presupuestos para 2011. Y para la A-76 caen 15.000 eurillos. Una barbaridad para el común de los mortales (quitando ahora a los siete afortunados de Sandiás, ¡felicidades!) pero que cuando se habla de un Ministerio y de una autovía suena a partida para comprar la cinta y los canapés del día de la inauguración. Pero no. Es lo que hay para el próximo año, para hacer la obra (y con ese dinero no hay ni para una maqueta hecha en Tente).
Y ahí han salido los políticos gallegos (y en especial los valdeorreses). Unos y otros rusticando a los suyos y atacando a los del otro lado. El PSOE culpa a la Xunta del retraso en el informe ambiental (obviando que su ahora jefe escondió uno similar en un cajón cuando era titular de Medio Ambiente, porque no le gustaba lo que ponía) y el PP acusa al Gobierno de no querer hacerla, porque bien podrían empezar por otro lado mientras no se llega a un acuerdo (sobre un problema que bien podrían haber detectado antes, incluso cuando eran oposición, pero del que nunca dijeron ni mú). Porque es fácil deducir que taladrar un parque natural se veía venir como una mala opción, pero a esa resolución no llegan (o no quieren) ni unos ni otros.
Eso sí, todos están de acuerdo (o no hacen nada al respecto para cambiarlo) sobre la prohibición de escalar en la Serra da Lastra. Se enturbia la paz de los animales, dicen. ¿Qué pasa, les comprarán tapones para los oídos y se los llevarán de spa cuando entren las tuneladoras para romper la montaña? Si ese es su plan, dará una foto curiosa, sin duda.
En realidad igual los políticos no se preocupan de esta parte porque saben que la autovía nunca llegará. O quizás sí, pero será en un futuro muy, muy lejano... cuando los coches sean objeto de colección y el modo de transporte al uso sean vehículos que vuelen. Entonces habrá autovía para dar conexión a Valdeorras.