Don José Ortega y Gasset dijo: «La historia cambia cada quince años y durante ellos reposa; y cambia cada quince años porque eso es lo que dura el predominio de una generación». Y el filósofo y poeta romano clásico Lucrecio había dicho, muy anteriormente: «? En un corto tiempo, se cambian las generaciones de los seres vivos / y como los corredores se relevan en la antorcha de la vida». Por supuesto, la generación Nós irá alrededor de la revista de este nombre -también, del cenáculo ourensano de Vicente Risco y, solo en cierto modo, del Ateneo ourensano-.
Por eso, es muy importante que ayer, día 30 de octubre, se haya cumplido el noventa aniversario de la publicación del primer número de la Revista Nós. Según el extinto Carlos Casares, son cuatro las grandes deudas que mantenemos con aquella prodigiosa generación: «Creación y definición conceptual del nacionalismo gallego, incorporación de la cultura gallega a las corrientes universales, formación de distintas escuelas científicas (etnográfica, geográfica e histórica), y creación de la prosa gallega moderna».