A comer se aprende comiendo

Ruth Nóvoa redac.ourense@lavoz.es

OURENSE

05 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los comerciantes de la plaza de Abastos, sin quitarse el delantal, se convirtieron ayer en profesores. Fue gracias a la visita de un grupo de escolares del colegio de Prácticas de la capital. A instancias de la Concejalía de Educación, los niños acudieron al mercado y repasaron la lección de la alimentación saludable. Para muchos, era su primera visita a la plaza de Abastos. Más acostumbrados a las grandes superficies y a los alimentos envueltos en plástico, redescubrieron olores y colores. Algunos, incluso, el nombre de algunas frutas. Pero además de carniceros, pescaderos y fruteros los pequeños estudiantes recibieron algunas nociones por parte de técnicos de la Concejalía de Educación, que estuvo representada por su máxima responsable, Ana Garrido. Un vistazo, en vivo y en directo, a la pirámide alimentaria para tomar nota de hábitos que no siempre practican en casa. La actividad, que incluye la visita al mercado pero también una pequeña clase en un puesto de venta especialmente habilitado para la ocasión, permitió que los participantes realizasen su propia compra, empleando billetes de juguete. No hay que olvidar que ellos son los clientes del futuro. El bocata, de lata. Mientras los alumnos del colegio de Prácticas se iban de compras, el colegio Amadeo Rodríguez Barroso recibía la visita del delegado de la Xunta, Rogelio Martínez; el inspector jefe de Educación, José Fisteos; y la jefa territorial de Sanidad, María Villar. Ellos ejercieron como padrinos en la campaña «Ponlle as pilas ó teu bocata», con la que se pretende que los escolares conozcan los beneficios del consumo de pescado. Casi doscientos niños ourensanos recibirán, en virtud de esta iniciativa, la sugerencia de introducir las conservas de pescado en su dieta diaria, incluido el bocata del cole.