En las últimas semanas la multinacional japonesa Mitsubishi está en la agenda política y económica de Galicia. El gigante de la automoción busca terrenos en la comunidad para construir una fábrica de baterías de litio, con una inversión de quinientos millones de euros y la posibilidad de crear un millar de empleos. Casi nada. La primera opción sigue siendo Salvaterra pero como en la plataforma logística que allí se asienta hay muchos problemas urbanísticos, se maneja un plan alternativo. El Concello de Narón ha ofrecido suelo industrial en el caso de que la primera opción falle.
La multinacional nipona necesita unos 200.000 metros cuadrados y quiere tener todo resuelto antes de diciembre con lo que las partes interesadas se ponen las pilas para captar una inversión que se da muy de cuando en vez. Y estará pensando usted, ¿por qué no se le ofrece Ourense? Veamos: en estos momentos en toda la provincia no hay 200.000 metros cuadrados de suelo empresarial libre, por lo tanto la opción se desvanece. Hay, que se sepa, unos 100.000 metros en Vilamarín y unos 80.000 en Ribadavia, insuficientes por lo tanto. La Xunta proyecta ampliar polígonos para el 2011, pero ya no se llegaría a tiempo.
Claro que aún faltaba la opción Pardellas. Don Alberto, alcalde de Melón, ha levantado la mano y dice que le va a ofrecer suelo a Mitsubishi. El regidor, con problemas con la justicia por algunas intervenciones urbanísticas bastante polémicas, va a por todas. No se sabe si es un visionario o un chimpao . Su concello tiene un plan parcial aprobado para crear 200.000 metros cuadrados de suelo industrial, pero no ha gestionado los terrenos. Dice, eso sí, contar con el apoyo del presidente del PP, José Manuel Baltar. Algo es algo. De todos modos, a ver si Pardellas va a emular al añorado Pepe Isbert y al recientemente fallecido Berlanga y tenemos otro Bienvenido Míster Marshall.