El poder de las minorías

OURENSE

07 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El dato es significativo. Lo contaba ayer La Voz. El 95% de los vecinos de Ourense no milita en ningún partido político. Dicho de otra forma, el 5% de los 108.673 vecinos de la provincia han rubricado la ficha de afiliado aunque un número mucho menor pague la cuota para mantener el partido. Bien es verdad que ésta es una pantomima pues los gastos que generan son sufragados, vía presupuestos del Estado, por todos los ciudadanos del común. Lo que sí hacen esa minoría de cinco mil militantes es decidir, teóricamente, las personas que después representarán a los ourensanos en concellos, Diputación, Xunta, Congreso y Senado. Tan fundamentales son los partidos que, en la práctica, son los únicos que catapultan al ciudadano a puestos de representación. La poca militancia lleva a que una minoría decida sobre una mayoría que tan sólo se pronuncia en las urnas cada cuatro años para sentenciar lo que unos pocos decidieron antes, con primarias (la excepción), o con el dedo del jefe (lo habitual). ¿Por qué no seducen los partidos? ¿Por qué se mantienen con tan pocos seguidores? Porque con un número elevado no vale el ordeno y mando. Es menester un liderazgo inteligente capaz de convencer y persuadir. En Ourense no es el caso. Sobran ejemplos en los tres partidos mayoritarios de que el capricho de pocos se impone a las necesidades de todos. Y así seguimos. Interpretando durante 30 años El silencio de los corderos.