Si Fomento dispone de razones serias y fundadas para rechazar el soterramiento de vías, frustrando la demanda social por un mejor futuro urbanístico de Ourense, debe exponerlas ya. La charlotada montada por 2 cargos del Ministerio, negando el derecho a preguntas ni réplicas, es insultante para técnicos, ciudadanos e instituciones. Las excusas expuestas por estos dos «señores», no son más que amenazas de que viene el «coco» para ciudadanos inexpertos. Y las presuntas prisas actuales, cuando Fomento lleva desde 2006 sin realizar el mínimo esfuerzo -que sí hace en otras ciudades- por consensuar con las fuerzas sociales la mejor solución de integración ferroviaria no son más que chantajes. En Ourense sólo pretende imponer una mala solución, que no es aceptada, ni está consensuada. Decir que las vías no pueden diseñarse con pendientes del 1,5 % porque impedirían circular los mercancías, cuando en Galicia 40 mercancías cruzan diariamente los más de 300 km. de nuestra red, con pendientes superiores a 1,7 y al 2,3 %, es un engaño. Intimidar con una demora para inaugurar la LAV Ourense-Santiago, cuando en ninguna circunstancia podrán empezarse obras en la estación antes de 2 años, porque se carece de proyectos constructivos, es insultante. Amenazar con el retraso de la llegada del AVE de la Meseta, cuando 80 km. del mismo carecen de proyecto, siguen sin licitar, y sus obras se extenderán mas allá de 2016, carece del menor sentido y fundamento. Evaluar, con cifras astronómicas acabadas en dos ceros, el coste de un eventual proyecto de soterramiento, sin justificar ni explicitar la razón de su «elevada valoración», sólo pretende amedrentar a los incautos, porque los técnicos no tragamos. Exigir 12 metros al soterramiento en Ourense, cuando en las Notas y Especificaciones técnicas de Fomento, y en las escuelas de Ingeniería, sólo se exigen 6,50 metros libres por encima de la superficie del carril, constituyen un fraude legal. Decir que las obras de un eventual soterramiento exigirían instalaciones provisionales complejas y costosísimas es mentir, pues con cualquier solución que se elija, llega para dar servicio provisional, con las actuales instalaciones de vías y estación hasta el fin de las obras. Dos cargos de Fomento han venido a mostrar su incapacidad para resolver un problema, menor dentro de los retos de la ingeniería, dejando en ridículo los logros de otros profesionales y a la ingeniería española ¿Son estos los gestores que dirigen los destinos de las obras ferroviarias en nuestro país? ¡ Pobre Ministro !.