Feijoo y Ourense

OURENSE

28 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

No tiene suerte el presidente Feijoo con la provincia que le vio nacer. Cuando era vicepresidente de la Xunta, allá en el 2005, Baltar lo exilió a Pontevedra al negarse a que encabezase la candidatura de Ourense. Ahora, en el 2011, sigue sin tener suerte Feijoo con su provincia. El sábado, un baltarista de pedigrí como el alcalde de Barbadás, lanzó duras críticas contra la Xunta por ningunear a los regidores populares. Por si su intervención no había sido explícita, el propio Baltar la apostilló: «¡O que teña que tomar nota, que tome!». Y ambos se quedaron tan anchos después de zurrarle la badana al presidente de la Xunta y de su partido. De ZP no dijeron ni pío. Para ilusionar a los 92 aspirantes del PP a las alcaldías decidieron descalificar al presidente Feijoo. Y lo hicieron el presidente del Inorde y el de la Diputación horas después que la Xunta inaugurase la carretera Maceda-Ourense, que comprometiese su apoyo al parque industrial de Melón, que anunciase el traslado de la subestación de Verín, la creación del museo del vino de O Ribeiro, la clausura de cinco vertederos, la inversión de 2 millones en 10 concellos (¡todos del PP!) y así un largo etcétera. Ante esta realidad incuestionable de favores de la Xunta a los concellos populares (que bien denuncia, y con razón, el PSOE), la pregunta es: ¿Quién desestabiliza, el presidente Feijoo o el presidente Baltar? ¿Quién exhibe el hacha de guerra fratricida en lugar de la pipa de la paz? A buenos entendedores...