De Blanco a Saramago

OURENSE

18 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El ministro de Fomento nos dejó dos perlas referidas al soterramiento de la estación del AVE, opción que Fomento niega a Ourense con la misma fuerza con la que la defiende en otras capitales. «Yo no tengo recursos para pagar caprichos», dijo como prólogo de una reunión en la que estaban parte (otros son sumisos por razones políticas o económicas) de los teóricos caprichosos que defienden esa opción. Y como epílogo, soltó: «La ambición desmedida limita con el capricho y no aporta nada». Para Blanco, los ourensanos son caprichosos y su ambición de tener una estación como la de Palencia, Vigo, Almería, Lorca, Irún y un largo etcétera, no aporta nada. Decía ayer en La Voz Xosé Carlos Fernández, ingeniero de Obras Públicas: «A Ourense no se le ha dado la oportunidad de un proyecto digno que sí tienen otras ciudades... Que el soterramiento retrasaría cinco años la llegada del AVE es un argumento falaz, un chantaje y una amenaza». Realidades ante las que los ourensanos, víctimas de su clásica resignación, se cruzan de brazos. Tanto en el asunto del AVE como en otros, tendría que hacerse realidad la proclama de Saramago: «Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan, y no hacemos nada para contrarrestarlos, se puede decir que nos merecemos lo que tenemos». Ejemplos de esta realidad descrita por el Nobel portugués los tenemos en Ourense a montones. El del AVE es solo el último.