Bien es verdad, querida secretaria del PSOE, que te tocaron tiempos difíciles. Y no lo digo por la sangría de ediles y alcaldes que sufrió tu partido en este Ourense de nuestros amores. Lo digo porque te tocó un jefe, tu idolatrado Pachi Vázquez, que en lugar de acrecentar en ti aquel espíritu de izquierdas que durante años exhibiste en CC. OO., te ha inoculado su genética ideología de derechas y su admiración por Baltar (el auténtico). Y tu, para que no haga como el alcalde Paco que te dejó al pairo, le intentas superar. Si él tiene al padre como referente, tú muestras debilidad por el hijo. ¡Mira que me duele decirte esto pero, querida María Quintas, parece que las buscas! Sé que es para hacer méritos pero, ¿y la dignidad? ¿Y el orgullo de pasear por el Paseo sin que te señalen como la tapada de Baltar júnior? No te lo dirán (ya sabes que en Ourense prima la cobardía sobre la valentía) pero lo pensarán los demócratas de bien después de la falcatruada que has perpetrado en A Mezquita para darle gusto al hijo de Baltar. Sí, ya sé que es tu vicepresidente en el Parlamento y que entre bomberos no se pisan la manguera. ¡Pero lo de A Mezquita es mucho, María! Has pactado con el PP («eu non teño nin idea, a que negocia é María Quintas», dijo el portavoz del PSOE en el Concello) para quitarle la alcaldía a Montesinos, un enemigo de Baltar. Por segunda vez en poco tiempo eres la tonta útil del PP. Hace un año le hiciste el trabajo sucio de denunciar las dietas que el diputado Miranda cobraba (¿sabes si Laura Seara devolvió las suyas?) viajando a Santiago con el júnior de la saga. Ahora pones los votos del PSOE al servicio de una vendetta de la derecha. ¿Dónde está la ideología? ¿Tendrás fuerza moral para denunciar futuras cacicadas del PP cuando te has unido a él contra natura para complacer a Baltar? ¿No te sientes profundamente avergonzada? ¡Cómo lamento ese no que intuyo en tus labios de política!