Todavía, querido Plácido, presidente del Ponte Ourense, no habían pasado 48 horas de su entrada y ya asomaba la típica serpiente de verano. Una noticia con apariencia de verdadera pero falsa. No era el caso. Enseguida se confirmó que Plácido Díaz, tras 34 años vinculado al Ponte, dejaba la presidencia. Parecía increíble. En una provincia en la que el verbo dimitir no se conjuga (ahí está la marcha forzada de tu homónimo del Ourense), había un presidente que dejaba paso. Bien sé que el cargo de vicepresidente de la Federación Gallega de Fútbol te absorbe mucho tiempo pero nunca creí que pudieses dejarlo en un momento dulce de la entidad pues acabáis de conseguir el campeonato ¡de España! de fútbol sala femenino. Por cierto, me sorprende ver tan sólo la foto de la recepción oficial en la Diputación. ¿Y el Concello de Ourense? ¿No presume el alcalde de pontino? ¿No estará urdiendo otra contra el Ponte el edil de Deportes del BNG? ¡Ojalá haya sido un lapsus motivado por lo ocupados que estaban en el reparto del botín económico tras el 22-M y rectifiquen! El del Ponte fue un éxito colectivo pero también tuyo. Hoy, con dolor, te decimos adiós y te deseamos los mejores éxitos en tu andadura federativa. Me imagino, claro, que tampoco te felicitaron por este éxito. ¡Cuánto sectarismo hay en el deporte ourensano, querido Plácido!