Te recuerdo, respetado aspirante del PSOE al gobierno de España, abrazado a Paco Rodríguez, alcalde de la capital, en tu visita a Ourense el pasado 17 de mayo. Mientras tu partido se desmoronó aquí y acullá, él logró mantener el poder socialista. Ahora, en aras del sentido común que atesora, decidió apostar para las generales por Elena Espinosa, la profesional de currículo, en detrimento de Laura Seara, la reina de los hooligans socialistas de nula trayectoria laboral. Fíjate si está enconada la lucha que hasta el jefe que tenéis en Galicia (y que perdió las municipales en su pueblo) viajó a Madrid para pedir tu mediación para que vaya su protegida y no la solvente exministra. Esgrimen porcentajes (que si a Laura la apoyan 59 agrupaciones y a Elena 27) para que tragues pero tú, como buen químico, sabes que la cantidad no es determinante. Que no es lo mismo el apoyo del rural que tiene la primera (¿sabes que en 40 concellos de los 92 de Ourense el PSOE no llegó el 20-M a los 200 votos?) que el que obtiene la segunda en las zonas urbanas. Pachi Vázquez quiere que seas el primo de Zumosol y que les bajes los humos a los alcaldes de Ourense y O Barco aún sabiendo que la suma de los votos obtenidos por ambos es superior a los conseguidos por el PSOE en ¡84 concellos! Eso que importa. Lo que quiere es colocar a los amigos por encima de las necesidades del partido, de los ciudadanos y de la decencia (¿te hace feliz iniciar tu nueva etapa con un senador condenado por rajar los coches de sus rivales?). Y una última pregunta: ¿Vas a sacrificar a Elena Espinosa que en el 2008 llevó al PSOE a los 94.315 votos desde los 74.636 del 2004? ¿Crees que con estas cifras merece el banquillo? En tu mano está el interés de 335.642 ourensanos o darle un puesto de trabajo a dos militantes. El 21-N tendremos la respuesta aunque, me temo, ya poco te importe en ese momento Ourense y la decencia política.