Santiago Álvarez

OURENSE

18 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En el Centro Cultural de la Diputación se está celebrando una exposición sobre la vida de don Santiago. ¿Quién era este señor? Un político que creía y practicaba la más hermosa de las trilogías: la libertad, la igualdad, la fraternidad. Que se jugó la vida y sufrió la cárcel por un ideal. Su objetivo no era el dinero. ¡Hay que ver! En el siglo pasado había unos políticos muy raros; gentes que se dedicaban al bien común y no aspiraban a enriquecerse. Servidor, que puso gasolina, coche, pellejo y riesgo para transportar a don Santiago en tiempos del sátrapa por las carreteras de Galicia, se acuerda de cuando Manolo Peña Rey nos comentaba: «Tívenlle que prestar mil pesetas a Santiago, que viña sin cartos». Evidentemente, eran otros ttiempos, peores, y otros políticos, mejores.

¿Qué pinta Baltar en todo esto? Pinta mucho y bien. Algún malpensado puede opinar que hace esto para restarle votos a los socialburócratas. Mentira, ¡se los restan solos! Hay 95.000 testigos más. Baltar hace estas cosas porque es así. Homenajea al adversario, ourensano de bien, que atesoró muchísimos méritos sirviendo a los demás. No lo votaré, pero os prometo que, en cuanto deje de ser político importante, intentaré hacerme su amigo y le enseñaré a podar bien. Y gratis, por supuesto.