La calidad del aire y los votosLa necesidad de cuidar la tierraUna oenegé internacional anima a la ciudadanía a denunciar

OURENSE

20 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

UEl grupo parlamentario socialista preguntará en el Parlamento de Galicia por las repercusiones en la población del humo procedente de los incendios que asolaron a la provincia en los pasados días y que llenó la capital. Se interesarán por la existencia de algún pico de consultas relacionadas con enfermedades respiratorias. María del Carmen Acuña pedirá información sobre si hubo algún tipo de medición del humo, si se estudiaron sus características y si hubo algún tipo de comprobación de las complicaciones que se pudieron derivar de su inhalación en ciertas patologías.

Por su parte, el presidente del PP de Ourense, José Manuel Baltar, tildó de «noxento» los intentos del PSOE de «arrancar un determinado número de votos» durante la ola de incendios. Además, el candidato al Congreso, Celso Delgado, instó al Gobierno a reforzar la presencia de vigilancia y a detener a los incendiarios.

no habla de la «manguerita», otro dice que hay que hacer un gabinete de crisis y el otro anda «haciendo las Américas» en votos. Ourense está dando los últimos coletazos para su definitiva desertización y desaparición. Paradójicamente, con un sistema democrático, se está produciendo la tragedia de un suicidio masivo. Franco hacía plantaciones forestales y los vecinos teníamos la obligación de ir a apagar incendios, todos, o te «entendías» con la Guardia Civil». Por si estos burócratas de la política leen, les voy a dar un par de prioridades de lo que hay que hacer en la provincia. Ourense no es un problema del conselleiro de Medio Rural, lo es del conselleiro de Ordenación del Territorio. Tenemos 4 millones y medio de parcelas que, en la práctica, ya no son de nadie. El rural ya no existe pero la tierra hay que seguir cuidándola. Es lo único que tenemos los humanos, la que nos da de comer y nos viste. No hay que hacer concentraciones parcelarias. Hay que entregar, a quien la cuide y la trabaje, un mínimo de 100 hectáreas (tenemos 7.000 fincas). Esas explotaciones se dedican a agricultura, ganadería, silvicultura, lo que convenga para paliar el déficit de 850 mil comidas diarias. El problema es político y a los políticos les corresponde resolverlo. Para eso los elegimos y por eso cobran y, la verdad, no poco.

La oenegé internacional WWF reclama a la población local un papel activo en la lucha contra el fuego y recuerda a la ciudadanía que su papel es vital a la hora de denunciar a los culpables. Según WWF los incendios vividos estos días en Ourense «demuestran que en estos momentos resulta fundamental pedir a la sociedad su máxima implicación para denunciar a los culpables de este atentado contra el monte y luchar así de forma conjunta contra este grave problema».

Por su parte, Coto do Frade cree que es necesaria una reflexión profunda sobre la raíz del problema.