Para temblar

Fina Ulloa F

OURENSE

30 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

alta poco menos de una semana, así que aprovechen para relajarse y respirar hondo. Cuando llegue el próximo domingo ya estaremos metidos en plena vorágine electoral y tendremos que escuchar los mismos argumentarios mil veces repetidos, por uno y otro lado, en los últimos meses. Eso sí, hablarán con un tono un pelín más alto y haciendo inflexiones -como mandan los cánones del hablar mitinero-, en los momentos clave para obligarnos a prestarles atención. Aquí en Ourense la liza se dirimirá a fuego (el de los incendios) y hierro (el del camino del AVE, claro). También habrá gestión sanitaria integrada, y cifras de paro, y hasta de esquiar en Manzaneda se hablará, seguro. Todo muy previsible. Pero quizá no nos muramos de aburrimiento. Lo ocurrido en la última comisión de pleno celebrada en la capital puede ser un alivio contra el hastío. Si en una reunión a puerta cerrada los concejales de gobierno y oposición se insultan, como ocurrió, ¿hasta dónde elevarán el tono de la disputa cuando tengan público? ¿Se escupirán? ¿Se darán patadas o se harán la zancadilla disimuladamente cuando entren en el salón de plenos? ¿Se tirarán piedras con tirachinas durante las sesiones? ¿Ensuciarán la bancada contraria con excrementos? ¿Llegarán a las manos? ¿Habrá sangre? ¡Dios! qué intriga. Pensándolo bien, no se si podré soportar la espera.

Y ahora en serio: si tienen un poco de vergüenza, ninguno de los dos debería seguir ocupando un escaño que representa a los ourensanos.