Lo del Bernabéu, una vejación

OURENSE

19 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Que el Madrid-Barcelona se haya jugado a las 10 de la noche es un hecho no solo censurable sino también inadmisible, carente de la mínima justificación ante la afición española de la que una parte muy considerable se vio privada de seguir el partido por televisión, y no solo porque lo transmitía una cadena de pago. El motivo que marginó a miles y miles de televidentes, sobre todo niños y personas mayores, va más allá del pago por ver, algo que en una situación parecida resolvió José María García, favorablemente para los aficionados, cuando levantó su bandera y demostró a Álvarez Cascos la necesidad de dar marcha atrás y frenar el proyecto elaborado por los dueños (?) de los clubes quienes trataban de suprimir el partido en abierto de los sábados.

Con frecuencia escuchamos decir a los dirigentes políticos que somos europeos, pero cuando entramos en el fútbol, encontramos que la parcela está poblada por unos dirigentes que se erigieron dueños del deporte del balón, en donde mandan las cadenas de televisión que pagan un dinero y exigen días y horarios para los partidos. El habitual horario del fútbol europeo es el de la 20.45, y no las 10 de la noche. Si el encuentro de vuelta obliga a una prórroga, se daría el caso de que Barcelona y Madrid estarían jugado en el Camp Nou hasta la madrugada.

Lo de anoche, en el Bernabéu, es una vejación para los españoles aficionados al fútbol.