«¡Despacio, que nos imos matar!»

Marta Vázquez Fernández
marta vázquez OURENSE / LA VOZ

OURENSE

PILI PROL

Juzgan a un conductor por un accidente en el que murieron dos ocupantes de su coche. Los que sobrevivieron dicen que le gritaron para que frenase

01 mar 2012 . Actualizado a las 15:51 h.

No fue un accidente motivado por un descuido sino una persecución a otro turismo -un llamado pique-, lo que terminó con dos jóvenes muertos, otros dos heridos graves y un quinto, el conductor, con contusiones leves. Ayer, ese conductor, que ahora tiene 24 años, se sentó en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal 2 de Ourense acusado de un doble delito de homicidio por imprudencia.

El fiscal reclama cuatro años de cárcel al considerar que su conducción temeraria y el exceso de velocidad a la que, según la Guardia Civil y los dos ocupantes que sobrevivieron al accidente, circulaba fueron las causas de que el coche en el que viajaban todos ellos derrapase al entrar en una curva peligrosa de la N-540 en la madrugada del 8 de diciembre del 2008, en el término municipal de Cartelle. Según declaró un agente del instituto armado, la velocidad era tan alta que el coche «voló» por encima de una señal de tráfico, para volcar en la calzada, donde aún recorrió varios metros.

Los cinco ocupantes del turismo, vecinos de Celanova y alrededores, habían estado conduciendo «en plan rali» antes de decidir que irían a una discoteca de A Manchica. Al salir de Celanova, vieron delante de ellos el turismo de otro joven, suscitándose comentarios en el coche sobre las buenas prestaciones de ese vehículo y la velocidad que podría alcanzar.

Estas afirmaciones habrían motivado que el acusado, José Manuel C.P., comenzase a perseguirlo. De acuerdo con la versión del copiloto, fueron a toda velocidad hasta que lo adelantaron en una travesía en la que la velocidad era de 50 km/h. Ellos, según él, iban a 160. Eso provocó el temor de los cuatro ocupantes. «Dixémoslle todos que fora despacio», aseguró Ricardo O.G., quien contó al juez que todos se temieron que podía pasar lo peor. «¡Vai despacio, que nos imos matar!», le gritaron al conductor antes de que perdiese el control del automóvil y se desencadenase la tragedia.