Las ausencias y la frialdad marcaron la tradicional ofrenda floral de los socialistas ante al busto de su fundador
02 may 2013 . Actualizado a las 07:25 h.El PSOE ourensano celebra cada año el Primero de Mayo con una ofrenda floral ante el busto de Pablo Iglesias en el barrio de As Lagoas. Sin embargo, en esta ocasión la lucha obrera ha perdido protagonismo en favor de la lucha fratricida que, durante los últimos días, enfrenta a los socialistas ourensanos. Sería un error pensar que los gastos en gintonic o ron son el origen de un conflicto que lleva tiempo enquistándose. De hecho, no es la primera vez que el PSOE llega al Primero de Mayo lastrado por sus divisiones. El año pasado, sin ir más lejos, el partido estaba a las puertas de un congreso provincial que enfrentó a pachistas y paquistas. Pese a todo, los gastos del grupo municipal han hecho saltar por los aires cualquier posibilidad de reconciliación. Y ayer se notó.
La ofrenda la organiza la agrupación local, en manos de Carmen Rodríguez Dacosta, que se mantiene fiel al alcalde. A excepción de Susana Bayo, ningún edil «infiel» asistió al acto. Los líderes provinciales sí estuvieron, pero en un segundo plano.
crónica política