«Eu mandaba devolver os regalos que recibía por ser político»

Miguel Ascón Belver
MIGUEL ASCÓN OURENSE / LA VOZ

OURENSE

MIGUEL VILLAR

El exdelegado apuesta por la «acción conxunta» del nacionalismo

05 may 2013 . Actualizado a las 13:00 h.

ourensanos en su rincón calle reza (antigua parada de autobuses villalón)

Fue alcalde de su pueblo durante veinte anos, diputado provincial, vicepresidente de la Fegamp y delegado de la Xunta con el bipartito. Xosé Antón Jardón Dacal pasó por muchas etapas en política, expuesto en todas ellas a las críticas de los ciudadanos. Recibió y recibe pocas de las primeras y muchas de las segundas, quizás por un sentido de servicio público que últimamente se echa en falta.

Mandaba, por ejemplo, devolver todos los regalos que recibía. Y no eran pocos, especialmente en su época de delegado. Ni siquiera se quedaba con las participaciones de lotería de Navidad que le enviaban. De hecho, en una ocasión le llegó un décimo, no supo de quién y acabó donándolo a la asociación Aixiña. Como alcalde de Vilar de Santos solo tuvo este tipo de problemas una vez, cuando un vecino le llevó a casa un jamón. Como no lo quiso, en el pueblo se corrió la voz y la escena ya no se repitió más.

Fue allí, en Vilar de Santos, donde pasó su infancia. Su maestro le vio potencial y fue determinante para que sus padres lo enviaran a estudiar a Ourense. Vivía en el Colegio Menor, una residencia del Movimiento, y estudió primero en el Otero Pedrayo y, después, en el Masculino (ahora Blanco Amor). Los fines de semana volvía a casa en el coche de línea de la empresa Villalón, que salía de la calle Reza. Xosé Antón Jardón recuerda muchas anécdotas de esos viajes y, de hecho, piensa recogerlas y escribirlas. Las copas que tomaban los chóferes, el contrabando de productos de la Raia o «as vomitonas que botabamos e que enmarronaban os laterais do coche», son algunas de ellas.

Los desplazamientos fueron más problemáticos cuando, terminado ya el instituto, comenzó a estudiar Derecho en Zaragoza. Pasó allí dos años, volvió para hacer tercero y parte de cuarto en Santiago y lo dejó cuando tuvo que irse a hacer el servicio militar a Jaca, otra vez en Aragón. Fueron dos años muy intensos. Coincidió con Bernardino Graña, conoció a Labordeta y abonó sus inquietudes políticas, que ya llevaban tiempo despiertas. El cura de Vilar de Santos, recuerda, impulsó muchas actividades culturales y «desatou moitas sensibilidades no pobo».

Jardón se afilió al Partido Socialista Galego «en 1973 ou 1974», pero cuando empezó como concejal -paralelamente a los inicios de su profesión como secretario municipal en Coles- lo hizo como independiente. Así entró también como alcalde en el año 1985, poco después se integró en el BNG y no dejó su responsabilidad municipal hasta el 2005, cuando fue nombrado delegado de la Consellería de Industria en Ourense. Del bipartito guarda un buen recuerdo: «Fixéronse moitas cousas e moi positivas».

Ya no milita en el Bloque. Dejó el frente «polo funcionamento organizativo, máis que polos plantexamentos ideolóxicos». Ahora forma parte de Compromiso por Galicia pero no piensa volver a la primera línea política. «Para facer plantexamentos distintos, son necesarias caras distintas», dice Jardón, que apuesta por «fórmulas de acción conxunta no nacionalismo». No frentes pero sí, quizás, coaliciones.

Xosé Antón jardón dacal

61 años

Secretario municipal

«Elixín a parada dos autobuses Villalón porque recórdame as viaxes de fin de semana a Vilar de Santos e os bocatas do Pepinillo que comprabamos alí mesmo. Eu prefería os de anchoas».