Nueve carrozas desfilaron en una batalla de flores floja de público
30 jun 2013 . Actualizado a las 07:25 h.Ni apretones para hacerse con un buen puesto de observación, ni niños sobre los hombros para facilitarles la visibilidad, ni problemas con los carritos. Lo bueno de que la Batalla de Flores de las fiestas de Ourense coincida con uno de los primeros fines de semana de intenso calor veraniego y en plena jornada de operación salida de vacaciones, es que disfrutar de buena panorámica para ver las carrozas está asegurado, sin necesidad de mantenerse a la espera desde una hora antes para asegurarse la primera línea.
De hecho ayer muchos ourensanos que esperaban el paso del desfile a la altura de la Alameda aprovechando la sombra, llegaron sin problemas a tiempo de ver la primera carroza en la esquina del Centro Cultural de la Diputación, cuando se percataron de que los gigantes y cabezudos que abrían la comitiva giraban al llegar a la altura de la calle Cruz Roja.
Lo cierto es que los niños y niñas que ocupaban las nueve carrozas se llevaron quizá menos aplausos de los esperados en el primer tramo del recorrido por la calle Progreso, aunque afortunadamente se vieron compensados por los que recibieron en la mucho más transitada del Paseo, por donde hicieron el camino de regreso.
No faltaron, eso sí, confetis y serpentinas repartidos con generosidad por los pequeños ocupantes de las plataformas sobre ruedas, integrantes de colectivos sociales, colegios y escuelas de baile. Con la mayoría de las ambientaciones recreando los mundos infantiles, desde Dumbo a Bob Esponja, dos grupos de animación se encargaron de acompañar a la comitiva.
Al margen de la tradicional batalla de flores, la penúltima jornada del programa festivo tuvo su punto de mayor atracción en torno a la Praza Maior. En las calles adyacentes, con la celebración del mercado medieval en la que hubo una amplia oferta de actuaciones que mantuvieron en alto el pabellón de la animación durante todo el día. En la propia plaza actuaron la compañía Kambiotha con su espectáculo Nocturna y, ya por la noche, la Banda Crebinski ofreció un concierto con repaso a varios estilos musicales.
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