El PXOM, los canallas y el corporativismo pastillero

José Manuel Rubín SIETE DÍAS, SIETE VOCES

OURENSE

10 nov 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

En este domingo de otoño que preludia el san Martiño prefiero quedarme en esta crónica del acontecer ourensano con la realidad de que los 107.597 vecinos de la capital ya pueden conocer el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) que durante seis años fue un coto privado de la edila del PSOE Áurea Soto. Y si el ciudadano del común podrá en breve saber si en su zona hay dos, diez o ninguna altura y si en el futuro primará el hormigón sobre las zonas vedes, es posible gracias a una lección política del BNG. Por una vez, los intereses de los ciudadanos pesaron más que los del partido y decidieron, con buen criterio, apoyar inicialmente el PXOM para que éste salga de la clandestinidad y pase a ser de conocimiento de los ourensanos que lo pagan. Con el mismo énfasis que hay que saludar la actitud nacionalista hay que censurar el clima de insulto que se vivió en ese pleno. Es inaudito que el portavoz del PP tilde de canallas («gente baja, ruin, despreciable y de malos procederes», según el DRAE) al equipo de gobierno de la capital como lo es que una comunicadora (cámara de Telemiño) tache de loco («tómate la medicación») al edil de Democracia Ourensana por cruzar delante de su cámara. Sorprende que el alcalde no haya dicho ni mú en defensa de la inviolabilidad de los derechos del concejal en el ejercicio de su función y sorprende el silencio corporativo del colectivo de informadores. Si fuese el edil el que tildase de loco a un periodista en el transcurso de la sesión plenaria, hoy estarían, con razón, los colegios profesionales, las asociaciones de prensa y el sursuncorda pidiendo sanción, y dimisión, para el político. Como es a la inversa, esos colectivos profesionales se hacen el sueco y silban el ritmo del disimulo ante un insólito atentado a la soberanía popular como nunca se había dado en la Corporación de Ourense.

La frase. «Es como vender una nevera a un esquimal», dijo el gerente de la bodega Roandi de Valdeorras, al contar que presentará, en el salón Verema, de Cataluña, el primer espumoso rosado gallego del que en Navidad saldrán 4.000 botellas con el nombre de Brinde.