La universidad se va de codillo

María Cobas Vázquez
MARÍA COBAS O BARCO

OURENSE

El pabellón polideportivo estuvo abarrote en la fiesta gastronómica.
El pabellón polideportivo estuvo abarrote en la fiesta gastronómica.

La fiesta gastronómica de A Rúa rindió homenaje a los 25 años de UNED

01 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La UNED cumple 25 años en A Rúa. Un cuarto de siglo desde que unos valientes, unos locos, unos inconscientes, unos visionarios (se escucharon esos y otros calificativos) lucharon por lograr que la universidad a distancia se instalase en A Rúa. La querían otras localidades, no solo en la comarca, sino en España, pero acabó en Valdeorras. No fue fácil pero se afianzó; y ahí sigue. Así que desde el Concello consideraron la efeméride merecedora de ser homenajeada en la Festa do Codillo. Ayer fue el día. Jesús de Juana, el director de la UNED en Ourense y A Rúa recibió una placa de manos de la secretaria xeral de Igualdade, Susana López Abella. Con ellos, el alcalde, Avelino García. Presentes estaban otros nombres que en el pasado algo tuvieron que ver con la creación de la UNED en A Rúa. Y algunos exalumnos y profesores.

Fue el inicio (discreto, porque el acto previo no suele estar demasiado concurrido) de una Festa do Codillo que de nuevo mostró un pabellón polideportivo convertido en salón de comidas. Alrededor de 800 personas se dieron cita en las mesas con manteles amarillos y azules, con guiño al escudo local (y al equipo de fútbol, acertaron a decir algunos). Antes fue preciso aparcar, para lo que a los más rezagados les tocó caminar y a los más madrugadores, en algunos casos, bajarse del coche y empujar. Las crecidas del río dejaron uno de los accesos a O Aguillón cubiertos de agua y barro; hasta tal punto que llegó a estar cortado al tráfico.

Ya dentro, primero consomé para ir calentado. Después, grelos, patatas, chorizo y codillo. Llegó más tarde la bica y el café. Y por si alguno todavía seguía frío, comenzaron a verse por las mesas los licores de hierbas y el licor café. A eso de las cinco, empezaba a sonar la música.