rase una vez. Así comienzan los cuentos. Y así podría iniciarse la crónica que ilustre en los libros de historia de la ciudad lo que sucede con el COB. En tiempos donde la información se consume ya no por días, sino por horas, viene a veces bien echar la vista atrás y hacer memoria. El COB reescribió la historia y tumbó las puertas de la liga ACB -la más importante de Europa según dicen los que entienden - l 2 de junio del 2015. Un año y un día después, el salón de plenos del Concello de Ourense tendrá mucho que decir sobre si el equipo saltará a la pista para medirse a los Real Madrid, Barcelona, etcétera. Todo se ha reducido a si PSOE y Ourense en Común -DO ya ha dicho que votará en contra- apoyan o miran al menos para otro lado a la propuesta del alcalde para realizar una modificación de crédito de 1,5 millones que salve la papeleta a la sociedad anónima deportiva, de la que el Concello de Ourense por esas cosas de la política local es accionista, al igual que la Diputación. Veremos que pasa pero seamos sinceros, no creo que ningún aficionado del COB, por mucha bufanda que levante al viento, pueda culpar a los grupos políticos de Ourense si no se llega a jugar la próxima temporada en ACB. El Consejo de Administración ha tenido un año para buscar el dinero sin tener que recurrir a la salida fácil de la subvención con el dinero de todos. Justo en una semana en la que el alcalde decía que «la capacidad inversora del Concello es prácticamente cero» y que por eso las aceras (y otras cosas) están como están, hay muchos a los que les sorprende la facilidad para encontrar ese dinero para el COB.