Marisol Díaz Mouteira afronta la candidatura del PP como el último reto de una larga lista de nombramientos políticos
19 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando Manuel Fraga vislumbraba su ocaso como presidente de la Xunta, Marisol Díaz Mouteira iniciaba su carrera. En el 2003 ella tenía 36 años. Era una joven abogada que trabajaba como asesora jurídica y entonces asumía el primero de los muchos nombramientos políticos que tuvo a partir de entonces. El último encargo ha sido el de encabezar la candidatura del PP para las próximas elecciones autonómicas del 25S.
Volviendo a sus inicios, el gabinete de Fraga confió en ella en aquel año 2003 para ser delegada en Ourense de la Consellería de Xustiza, un cargo en el que se mantuvo hasta que el bipartito de Touriño y Quintana desalojó al PP de la Xunta. Durante ese período en el gobierno gallego a ella no le costó encontrar ocupación porque en ese mismo año 2005 se convirtió en funcionaria de la Administración autonómica.
Tras ese paréntesis laboral, el PP, ahora de Alberto Núñez Feijoo, volvió a confiar en ella. A partir de ese momento comenzó a mostrarse como una política muy dúctil, un verdadero comodín para el partido. En el año 2009 fue nombrada jefa territorial de la Consellería de Educación pese a no tener relación alguna con ese mundo. «Cando me falaban dun CEIP ou dun IES case non sabía o que eran», llegó a confesar en una entrevista Mouteira. Después de aprenderse la lección, en el año 2012 recibió su siguiente encargo, sustituir a Jesús Vázquez como diputada en el Parlamento gallego. En el año 2013 volvió de nuevo a la gestión, en este caso como jefa territorial de la Consellería de Presidencia. A partir de ese momento comenzó su ascenso en la Delegación Territorial ourensana. En el año 2014 ya era la número dos de la Xunta de Galicia en la provincia y en el año 2015, tras el cese de Rogelio Martínez, llegó a la cumbre. Ahora asume un reto diferente, más político y de mayor exposición pública. ¿Qué vendrá después?