La Xunta ha incrementado un 11 % los valores que utiliza para calcular los impuestos
06 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Comprar una vivienda en el centro urbano siempre es más caro que hacerlo en un barrio algo más alejado del corazón de una ciudad, pero además ese sobrecoste se hace extensivo al momento de calcular los impuestos que se deben abonar a las distintas administraciones por esa propiedad. Ocurre con el IBI, una tasa municipal que graba las propiedades teniendo en cuenta su ubicación, pero también con los tributos que impone la administración autonómica, cuyos valores se han incrementado un 11 % en la capital ourensana desde el pasado 1 de mayo.
Para realizar las valoraciones de bienes a efectos de los impuestos autonómicos, se utilizan coeficientes que difieren según la zona, y también según el municipio, y que en el caso de la capital provocan que un piso nuevo situado en el centro de la capital tenga un valor referencial del doble que otro ubicado en una zona alejada. En concreto, las propiedades situadas en la rúa do Paseo, en su primer tramo, tienen uno de los niveles más altos de toda la ciudad, que alcanza los 3.000 euros el metro cuadrado. Mientras, las que se sitúan, por ejemplo, en el barrio de Cruz Alta, tienen un valor de 1.118 euros.
Estos valores aplicados por la administración autonómica se utilizan para calcular principalmente el impuesto de transmisiones patrimoniales, una tasa que habitualmente se liquida por la compra de una vivienda usada y de la que debe hacerse cargo la persona que haga la compra. También se aplicarían en el impuesto de sucesiones, si bien todas las herencias de un familiar directo inferiores a 400.000 euros por heredero ya no pagan impuestos, por lo que en la práctica las herencias de viviendas acaban quedando fuera de la tributación, si bien puede haber excepciones. Esta es la primera vez que Facenda sube el valor de los inmuebles urbanos que utiliza para calcular los impuestos autonómicos desde el año 2011. En Galicia ese incremento ha sido de una media del 2,9 %, si bien ese porcentaje resulta mucho mayor en las ciudades. De hecho, en Ourense se ha registrado el mayor de todos. En A Coruña y Lugo el incremento fue del 10 %.
El mercado de la vivienda se recupera y se incrementan las ventas mes a mes
El mayor dinamismo en el sector de la vivienda está directamente relacionado con el incremento en los valores que se utilizan para el cálculo de los impuestos. De hecho, en toda la comunidad autónoma se encadenan desde hace ya varios meses incrementos en las ventas de inmuebles, que cerraron el 2016 con el mejor resultado desde los años de la crisis, con 1.433 inmuebles vendidos en ese ejercicio en la provincia de Ourense.
Y este año la tendencia parece mantenerse. De acuerdo con los datos que maneja la asociación provincial de constructores entre los meses de enero y marzo se han comercializado 332 pisos de nueva construcción y otros 1.101 de segunda mano. A pesar de todo, Ourense sigue siendo el territorio gallego los niveles más bajos de transacciones inmobiliarias, con cifras que se encuentran muy lejos de las que se registran en provincias como A Coruña, donde al cierre de marzo ya se habían vendido más de seis mil propiedades.
Hipotecas
Se recupera también, aunque a paso lento, la concesión de préstamos bancarios destinados a la compra de vivienda. El año pasado se cerró con 900 hipotecas, que supusieron un importe de 77 millones de euros, lo que supone que por cada vivienda se entregan, como media, 85.412 euros.
Este dato fue el mejor de los constatados desde el año 2013, cuando se habían concedido apenas 700 hipotecas, si bien está todavía muy lejos de los registros a los que se llegó durante los buenos tiempos del ladrillo. El mejor dato de los últimos diez años se correspondió con el del 2016, cuando se firmaron en la provincia 4.314 hipotecas, con una media de 10.000 euros por cada una. Parece complicado, hoy en día, volver a aquella situación.